Hoy empecé el día desayunando en el famoso Café Leopold, que está abierto desde 1871. Fui a las 9 h y estuvo muy tranquilo, que la gente por aquí no madruga mucho, la mayor parte del comercio aún está cerrado y solo hacia las 11 h empieza a abrir.
Luego recorrí las calles principales de Mumbai, donde están los principales edificios, como el Museo Chhatrapati Shivaji Maharaj Vastu Sangrahalaya, la Universidad, la Torre del Reloj de Rajabai, el tribunal de Mumbai, y entré en la muy bonita estación de tren de Chhatrapati Shivaji Maharaj Terminus.
Seguí después hasta el mercado de Crawford, donde probé unos dulces indios a base de miel, higo, chocolate y diferentes tipos de cereales.
Llevaba ya unos días buscando unas postales, pero no he tenido suerte, todos me dicen que va a ser difícil, ahora estamos en la era digital. Pero por el camino me topé con una oficina de correos y entré a preguntar si tenían postales y, después de que anduvieran empleados viendo cómo ayudarme, me dieron una especie de postal en blanco solo con el sitio para poner la dirección.
Al no haber otra solución, me quedé con la postal y pregunté cuánto costaba el envío. Dijeron 1505 rupias (15 €), que era correo especial, y yo respondí: “No voy a enviar ningún paquete, solo quiero un sello para poner en el sobre.” Así se resolvió el asunto con 3 tiras de sellos y 180 rupias, pero tuve que hacer yo el dibujo con los principales monumentos de Mumbai en la postal, que no voy a publicar para no estropear la sorpresa a quien la vaya a recibir, si es que algún día llega a su destino.
A la salida todavía presencié una grúa exprés de motos con 4 tipos encima que, cuando veían una scooter aparcada en la calle junto a la acera, hacían una parada de segundos, tipo Fórmula 1, cargaban la scooter en el remolque y arrancaban. Aquí nada puede parar el tráfico, ni siquiera los semáforos, siempre en marcha.
Luego pasé por el Mumba Devi, uno de los templos más importantes de Mumbai, dedicado a la diosa Mumba, la divinidad protectora original de la ciudad, de quien Mumbai toma su nombre.
Terminé la tarde en el Museo del Dr. Bhau Daji, donde encontré ese elefante de piedra que estaba en la isla de Elefanta.
Por la noche fui al cine a ver la película Krantijyoti Vidyalay, que trata de una escuela de lengua marathi que corre el riesgo de cerrar por falta de alumnos y del esfuerzo de su director y de los antiguos alumnos por salvarla.