Bacalar, el amanecer y la fiesta de carnaval
12 feb. 2023
Por Romeu MaiaEl 12, domingo por la mañana, antes de las 7 h me levanté y fui caminando hasta la laguna, las calles estaban desiertas pero el sol ya estaba saliendo. En la zona del fuerte me crucé con Marcela, a quien pregunté cuál era el mejor deck para ver el amanecer desde la laguna, a lo que me respondió que ella también iba a ver el amanecer y que fuera con ella, y ahí nos fuimos hasta el deck del Balneario Municipal El Aserradero.
Tuvimos allí bastante tiempo los 2 solos, hablando de la vida, de los sueños, de los viajes, e intercambiamos algunos lugares que visitar en México y en Portugal. Marcela es mexicana y vive a 1 h de Bacalar y había venido a pasar el fin de semana para nadar en la laguna, ver el amanecer y hacerse un tatuaje temporal en la espalda con el nombre de sus padres y abuelos, una especie de protección, según me contó.
Cuando la mañana y la conversación ya iban largas empezaron a llegar otras personas al deck, entre ellas la tatuadora, que estuvo allí casi una hora con nosotros charlando y dibujando el tatuaje en la espalda de Marcela. Al final nos fuimos los 3 a almorzar al El Manari, un lugar muy bonito donde comí muy bien. Después de almorzar, nos despedimos, agradecidos por la mañana que tuvimos juntos.
Son estos momentos que voy teniendo con las personas con las que me voy cruzando, y por los que estoy muy agradecido, los que van haciendo mi viaje tan especial.
Dejo aquí algo que Marcela me dijo y con lo que estoy de acuerdo:
Recuerda que somos un espejo y que atraemos gente que está en una vibración similar.
Por eso los malos no se acercan, porque somos luz.
Tal vez nos veamos de nuevo en el sueño despierto o en el sueño dormidos.
Y me recomendó leer 2 libros, “Los 4 acuerdos” y “Maestría del Amor”, de Miguel Ángel Ruiz.
Por la tarde, recibí un mensaje de Isabel (francesa que conocí en Playa del Carmen) diciéndome que estaba en Bacalar, en el bar Plajita, junto a la laguna. Me pareció raro, pues el día anterior ella estaba en Playa del Carmen y me había preguntado cómo era Tulum para ir para allá.
Fui a ver a Isabel, que estaba con Marco y Tatiana, una mexicana que conocieron esa noche de fiesta, y me contaron la locura que hicieron, meterse en el coche de Tatiana después de la noche de fiesta y hacer 3 h de coche para llegar a Bacalar ya por la mañana, con lo puesto, para disfrutar de la laguna y del carnaval. Pasamos la tarde allí en el bar de la laguna y luego fuimos a comer algo a la fiesta.
La fiesta ya estaba en marcha y en el escenario hubo bailes carnavalescos, grupos de música, stand-up comedy a la mexicana con el humorista Chino. Hasta que llegó un momento en que empezaron un concurso de baile en el que llamaron al escenario a parejas voluntarias para participar. Cuando ya había algunas parejas en el escenario y el presentador pedía una pareja más, yo, que estaba allí al fondo frente al escenario, levanté la mano y di señal de que iba y agarré a Tatiana y nos subimos al escenario.
Primero bailaron el Rey y la Reina del Carnaval y después las otras 8 parejas. Fuimos bailando 2 parejas cada vez una canción y al final de cada canción el público elegía al ganador, que era el que recibía el coro de aplausos más ruidoso. Mi pareja y yo logramos quedar entre las 2 parejas finalistas y quedamos en un honroso segundo lugar, pero la diversión que tuvimos con este momento fue de primera.
El resto de la noche lo pasamos allí en la fiesta de carnaval y en el bar La Catrina, donde conocimos a 2 estadounidenses y echamos otro baile y, después de que el bar cerró, volvimos a la plaza para el baile de clausura del carnaval.