Día 12 · Santiago de Compostela: Camino de la Costa y Variante Espiritual

Vilanova de Arousa – Pontecesures – Santiago de Compostela

26 may. 2023

Por Romeu Maia

Hoy a las 8 cogí el barco en el puerto marítimo del mar de Santiago rumbo a Pontecesures, en un viaje en barco de 1 h 30 min con desayuno a bordo.

No estoy haciendo trampa, el viaje en barco de 1 h 30 min forma parte de la variante espiritual. En esta variante hacemos un desvío de 30 km de la ruta normal que luego se compensa con este viaje en barco de la misma distancia.

Al comienzo del viaje nos explicaron el proceso por el que pasa el mejillón desde que se recoge de las rocas junto a la costa, cuando todavía es muy pequeño, y luego se coloca en cajas en el fondo de la Ría, que se atan a las distintas plataformas que se ven en la Ría, durante cerca de 1 año, y que después se seleccionan, y los que todavía no tienen el tamaño ideal se vuelven a colocar en el fondo de la Ría un tiempo más.

En el viaje en barco por el río Ulla también pasamos por 12 cruces que se pusieron en el camino en homenaje a Santiago y por unos barcos vikingos que se usan durante el festival Vikingo de Catoira el 6 de agosto.

Al llegar a Pontecesures iniciamos nuestra caminata hasta Teo, que era la parada que estaba prevista inicialmente. Pero, al llegar al albergue, estaba lleno y además anunciaban lluvia para el día siguiente en Santiago, así que decidimos seguir caminando hasta Santiago, en una de las etapas más largas, igual que la del primer día, de unos 32 km por los caminos de Santiago.

Por el camino todavía paramos algunas veces para hidratarnos, comer, ponernos crema en la cara y en los pies y el cansancio ya se hacía notar.

Aún nos refugiamos a unos 5 km de Santiago en un café cuando el cielo empezó a chispear y se oyeron truenos, pero por suerte duró poco y pudimos continuar la caminata.

Ya eran las 19 h cuando por fin llegamos y teníamos un grupo de peregrinos conocidos esperándonos, que ya había llegado por haber seguido la ruta interior y no la espiritual que seguimos nosotros.

Luego fuimos al Mundo Albergue, donde conseguimos sitio por 20 € en el último momento, con la ayuda de los peregrinos que nos fueron a recibir a la Catedral y que ya estaban alojados allí.

Fuimos después todos a tomar una copa y a cenar a la Taberna do Gato Negro, donde pedimos chocos, mejillones, pulpo, calamares, almejas, chorizo, pimientos de Padrón y, de postre, queso con dulce de membrillo y tarta de Santiago.

Estábamos todos felices por haber llegado, agradecidos por el camino y por habernos cruzado en él, pero al mismo tiempo ya nostálgicos porque enseguida cada uno iba a seguir su camino.

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